
Casi me siento como una intrusa escribiéndote hoy estas letras, yo, que no hablé mucho contigo (apenas unas palabras en contadas ocasiones) y, ahora, no sé si hago bien “colándome” en esta página de “amigos” como si me diera una importancia que no tengo.
Me decido al fin, después de dudar mucho, por varias razones; la más importante es que creo que no puedo dejar de darte las gracias por lo que has supuesto en mi vida, sin saberlo, sin pretenderlo, así, como tú eras, sin darte importancia.
Parece que uno sólo alcanza en su vida a influir en aquellos a los que conoce bien, trata o ama, pero tú, sin planearlo, has sido ejemplo y modelo para muchos y, yo al menos, necesito decirlo: mi vida, mi forma de entender la vida, no es la misma. También para mí hay un antes y un después de Reyes Merino.
Estos días he pensado mucho: el tiempo, la vida, los hijos, la despedida… Finalmente he comprendido que hay mucha gente que podremos vivir cien años sin conseguir vivir la mitad de lo que tú viviste, que la vida no se mide en años, sino en cariño, en amigos, en abrazos, en besos, en afecto, en alegría, y tú, tenías más de todo eso de lo que tendremos la mayoría nunca.
Me has enseñado la fragilidad del tiempo. ¡Qué absurdo perderlo en tontas discusiones! He aprendido a relativizar mis preferencias, a valorar la armonía por encima de la “victoria en la batalla” ¡Cada momento de felicidad compartida no tiene precio!
Y, por último, están mis hijas… ¿Qué recordarán de su madre? ¿Cuántos momentos agradables les dedico? ¿Me preocupo de que sepan lo orgullosa que estoy de ellas?
Ya sé que esta carta parece egoísta. No es sólo el hecho de que tú te has ido y yo tengo miedo (ambas cosas ciertas), es ver que fuiste ¡tan fuerte! ¡tan entera! ¡tan valiente! Un ejemplo a seguir, una gran mujer para admirar. Desde la sencillez, desde el anonimato, desde el día a día, desde el amor y desde el esfuerzo.
GRACIAS por tu ejemplo, por abrir mis ojos, por tu vida.
1 comentario:
Es una carta preciosa, gracias , gracias de verdad por la parte que me toca y por ser capaz de haber conocido aunque sea desde la distancia , como tu dices, quien era REYES.Un beso
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