Escenas asociadas a cuchi, Felipiano, patatanosis o Witness esbozan una sonrisa.
Momentos lejanos... Ya no mueven molino.
Esas aguas quedaron sepultadas por otras de mayor calado.
Pareja, familia... los hijos.
Encuentros de amigos viendo crecer a los niños. Esfuerzos constantes en su desarrollo educativo.
Los cuarenta.... ¡¡Sorpresa!!
Edad que marca la página central de tu historia. También de la nuestra.
Fecha de caducidad marcada por esa grave dolencia.
A partir de ahí... ¡¡entereza!!
Todos tenemos caducidad y la incerteza del momento nos crea invulnerables.
A ti alguien te la estampó, determinando su fecha.
Incredulidad. Extrañeza.
¿Cómo voy a marcharme si toda mi labor no está hecha?
Muchos de nosotros hemos pensado si hubiéramos sido capaces de llevar este sino de igual forma.
Siempre luchando, nunca llorando.
Por mucho que ello doliera siempre había algo más importante.
Tu gente.
A tus hijos has dejado un ejemplo para sus vidas:
Que todos los problemas, por grandes que sean, con entrega se afrontan.
Fortaleza.
Sacrificio en la lucha, tenacidad, fe y entrega.
Te vas creyendo que tu labor todavía no ha terminado.
Y pese a que tienes razón, puedes viajar tranquila,
pues en todo aquel que te conoció ha germinado una semilla.
Tu fortaleza es nuestro ejemplo.
Gerardo, 8 de mayo de 2008.
2 comentarios:
ERES UN CANTAUTOR ESTUPENDO,QUE SUERTE TENER AMIGOS COMO TU
UN ABRAZO GERARDO.CHAPEAU.
Publicar un comentario