Poeta incansable, arquitecto de versos,
haces de cada uno lo mejor de tus obras
construyendo poemas que enamoran...
que seducen, que embriagan...
provocando suspiros en tus musas celestes,
mientras tu alma sueña con la mejor de ellas,
la única que te desarma,
la que te pinta el cielo de besos y caricias,
haciendo que tu alma se regocige al verla,
y que en cada palabra que sale de tu mente
está escrito su nombre, ése que al pronunciarlo
la lluvia de tus ojos corre por tus mejillas,
mientras tu corazón explota de emoción,
de sonrisas y llantos, y de estar y no estar...
Déjame que te diga que llenaste mi alma de admiración,
de ejemplo, al ver lo que hoy, con tu habitual dulzura,
nos regalaste, versos.
Déjame que te diga...
que es un gusto quererte.
Susana
2 comentarios:
mu bonito ma gustao mucho,sigue asi UN BESAZO
A ver si ahora vamos a descubrir a otra arquitecta. Y no digo más ná.
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